Apúntate a la Sororidad

Apúntate a la Sororidad

No se tu, pero a mi me gustan las ideas que nos muestran formas de encontrarnos en vez de dividirnos por pequeñeces, no sé, supongo que será mi naturaleza que me demuestra que mientras más somos, nos volvemos capaces de conseguir cosas maravillosas, por eso cuando escuché este término y me empapé un poco en su significado he pensado… ¡Es la hora, Apúntate a la Sororidad!

Aunque reconozco que durante muchísimos años sentí que no encajaba con facilidad en conversaciones y congregaciones de mujeres, con el paso del tiempo comprendí que quizás no estaba buscando de forma adecuada, y que tal como hay tantas mujeres con las que no congenio, también hay hombres con los que no me llevo bien, pero para mi satisfacción, también he podido encontrar un puñado de gente maravillosa (hombres y mujeres) con los que me llevo fenomenal.

La cuestión es que en líneas generales nunca he pensado que debamos dar la razón o avalar moralmente a nadie solo por complacencia social, es decir, como que si soy mujer y escucho a otra decir alguna locura con la que no estoy de acuerdo, no tengo por qué apoyarle sin más, o con cualquier otra persona solo por ser mi amigo, vecino, familiar o cualquier otros motivo de empatía, aunque ahora reconozco que da gusto recibir un poco de apoyo, aunque sea para demostrar afecto, ¿no crees?.

Esto es algo muy personal, pero sin duda da gusto sentirse parte de algo como cuando ves esas películas con chicos en las fraternidades en las que siendo muchas personas actúan como uno solo o como el subidón que te entra cuando eres hincha de algún deporte, vas al campo y puedes notar que medio campo está contigo… ¡Una maravilla!.

Pareciese que es algo que se les da muy bien a los hombres, aquello de sentirse parte de algo o alguien y querer darlo todo por ello, pero es que si lo piensas las mujeres crecemos con ese sentimiento de competencia solo contra otras mujeres, que si es más guapa, que si es más lista o que tiene el novio más guapo, chorradas que vemos continuamente en todos los referentes sociales, que inevitablemente van dejando huella en nuestro carácter.

Y te preguntas pero ¿Por qué?, por qué tenemos odiarnos entre mujeres, competir, cuando es mejor unirnos y luchar por objetivos conjuntos, pues ciertamente hay quienes lo atribuyen a “nuestra forma de ser” o “nuestra genética” pero también hay quienes afirman que esto no es más que otra treta del patriarcado para impulsar aquello del “divide y vencerás”.

A mi modo de ver las cosas, está claro que hay un componente social que nos impulsa a ser más compresivas con los hombres que con otras mujeres, así como cuando nos metemos con el peinado de “La Merkel” pero nos “encandila” las “maneras desaliñadas” del “Iglesias”, raro ¿no?.

Aunque hay luz en camino pues las nuevas generaciones de mujeres ya no son como solían describirnos a las mujeres, sumisas, emotivas, conflictivas y demás “características” “típicas de las mujeres”, porque les estamos inculcando en igualdad.

Lo importante es que sin necesidad de nominar enemigos reales o ficticios, ahora tenemos una maravillosa oportunidad de actuar, de ¡Unirnos! Pero no en “fraternidad” sino en “Sororidad” y esto ¿cómo se come?, pues te lo cuento.

Qué es la Sororidad

Según mujerpalabra.net:

La palabra sororidad se deriva de la hermandad entre mujeres, el percibirse como iguales que pueden aliarse, compartir y, sobre todo, cambiar su realidad debido a que todas, de diversas maneras, hemos experimentado la opresión. De acuerdo con Marcela Lagarde, en un texto sobre cultura feminista, las francesas, como Gisele Halimi, llaman a esta nueva relación entre las mujeres sororité, del latín sor, cuyo significado es hermana. Las italianas dicen sororitá, y las feminista de habla inglesa la llaman sisterhood

Así que ahora tenemos la oportunidad de unirnos, solo por el hecho de ser mujeres (bueno y antes también), y tú me dirás, “y ahora que hacemos con la típica señora que odia el aborto, el sexo y las libertades femeninas, también con ella debemos sororizarnos”… bueno… pues yo diría que sí, seguro que hasta con esta señora tenemos cosas en común y siempre es mejor hablar de las cosas que nos unen que de las que nos separan, ¿no crees?.

Aunque en resumidas cuentas la idea no es eliminar la competitividad, ya que eso nos hace fuertes, sino tratar de ser menos quisquillosas con otras mujeres, personalmente te dejo una idea que me está funcionando genial, piensa un poco si ese comentario que le vas a hacer a tu amiga o esa mujer en la parada del bus, se la harías a un chico, te aseguro que nos libraremos de “muchas”… como meternos con el atuendo, el peinado, el maquillaje, el peso y otras frivolidades, de esa maravillosa mujer que tenemos el gusto de conocer, aunque si practicas mucho este ejercicio notarás que poco a poco podrás escapar de muchos jardines en los que nos metemos sin necesidad, ¡créeme!. Y eso también es Sororidad.

Por qué tenemos que exigirnos más a nosotras mismas, de lo que le exigimos a los chicos, eso no es solo una falta de sororidad sino también de igual, así que piénsalo y a partir de ahora ¡Sororízate!.

Puede ser un muy peliagudo, esto de unificarnos entre mujeres pero cada día es más normal, así que no nos queda otra que adaptarnos y sororizarnos, seguro que nos  ayuda a ser mejores y más fuertes, ¿no crees?. Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje por los sentidos.

El Último Adiós

El último Adiós

Hay algo poético en la muerte, puede que sea ese halo de misterio que siempre se nos han vendido o simplemente la ignorancia sobre lo que hay después, en “el más allá“… pero es de los pocos procesos naturales que estamos obligados a vivir y seguimos sin comprenderlo a ciencia cierta, será por eso que siempre se nos hace difícil dar El Último Adiós.

Ya sabemos que todas las relaciones son complicadas, forman parte de nuestra vida, en ellas invertimos tiempo, sentimientos y esfuerzos, que por lo general vemos retribuidos con lo que es o lo que creemos que es lo mismo por otra persona.

Esta ecuación resulta exactamente igual para un familiar, que para una amante, amigo o compañero de trabajo, solo va a cambiar la intensidad del afecto, es por esto que cuando los perdemos, nos sentimos afectados proporcionalmente a lo que hayamos invertido.

Todos sabemos que son 5 los estadios del duelo o la pena, y que a pesar de que cada cabeza es mundo, muy pocas nos eximen de pasar por cada una de ellas, este proceso aunque pueda parecer cruel y doloroso nos ayudará a sobrellevar y superar el dolor adecuadamente.

Puede parecer cierto que sea imposible comparar la perdida de terminar la relación con un “noviete”, a un divorcio o la muerte de un ser querido pero la verdad es que nuestro cerebro lo atiende de formas similares, en todos los casos nos sentimos afectados y podemos asumirlo mejor o peor, por esto es importante conocer y dominar las 5 etapas del duelo.

Las Etapas del Duelo

1.-Negación

Es aquella en la que, o bien nos sentimos como si la situación “no hubiese ocurrido” o simplemente actuamos como tal, suele ocurrir que el doliente actúa como si nada hubiese ocurrido.

2.- Ira

Es el momento en el que caemos en cuenta que el final ha llegado y decidimos repartir culpas a todos, al que se va, a los que nos rodean, incluso a nosotros mismos, o bien nos inclinamos hacia la frustración que nos produce no haber podido hacer más para evitar dicha situación.

3.- Negociación

Suele caracterizarse por el momento en el que acudimos a algo divino, o en el ofrecemos cualquier cosa que esté a nuestro alcance para que evitar algo que sin duda ya ha ocurrido y/o es inevitable.

4.- Depresión

Cuando descubrimos que es irremediable y que no hay nada que hacer, que debemos aceptar el hecho por doloroso que sea, momento en que podemos sentir todos los síntomas de la depresión clínica pero sin serlo, es solo una etapa más que nuestro cerebro puede superar.

5.- Aceptación

Es quizás el momento más bonito, la recuperación, la hora de aceptar que “esto” ha ocurrido y no tiene vuelta atrás, cuando pensamos aquello de “dejarle ir”, atesorando lo buenos recuerdos y aprendiendo de los malos, porque de eso tratan las relaciones entre personas, de vivir, de aprender, de amar…

Sabemos que esas personas que han tocado nuestro corazón siempre permanecerán ahí, aunque algunas distancias resulten crueles e interminables, con el tiempo, descubrimos que simplemente están, y que aceptarlas, pero sobre todo que son mejor que la otra opción, que suele ser, vivir resentidos y frustrados.

Lo bonito de la muerte es que nos llena de perspectiva, nos enseña que realmente nos hay nada tan importante como un momentos de calidad, una sonrisa, un apretón de manos con sentimiento o un buen abrazo, porque al final eso es lo que echas de menos, no es el dinero, ni los bienes, ni las peleas, sino el amor, eso es lo que queda.

Deseando infructuosamente que nadie tenga nunca que pasar por el dolor de perder un ser querido, sobre todo cuando es de los MÁS QUERIDOS, dejo estas palabras que salen de los más profundo de mi alma porque esta vez me ha tocado a mí, pero sin duda a todos nos toca alguna vez. Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro viaje por los sentidos.

Dedicado a Mi Padre, el hombre más maravilloso de la tierra y ahora del infinito…

Dónde debemos poner el límite a los Celos

Dónde debemos poner el límite a los Celos

Aunque para muchos los celos son parte intrínseca del amor, una consecuencia inevitable de estar en pareja y que por tanto hay que tolerar y/o hacer lo que sea en nombre del amor, no puedo evitar plantearme Dónde debemos poner el límite a los Celos o si realmente debemos ser capaces de aguantarlo todo en nombre de eso que llamamos amor.

Hablar de emociones siempre es un terreno pantanoso, porque cada uno tiene su visión de cómo deben ser, cómo sentirlos y expresarlos, pero creo que hay un límite claro que podemos trazar sin sentirnos culpables por hacerle daño a esa otra persona que queremos.

Está claro que los celos son inseguridad, ese tipo de alarma que te dice que debes hacer cosas para no perder al ser amado, pero ser demasiado celosos suele ser contraproducente, por tanto es necesario un poco de autocontrol en este sentido y entender que el único comportamiento que podemos dominar y controlar es el nuestro, y que con la persona amada solo podemos portarnos bien y demostrarle nuestro afecto esperando que esto sea suficiente para que quieran estar con nosotros.

No hay fórmulas mágicas, ni violencia, ni jueguecitos psicológicos que valgan para que otra persona nos quiera, cuando buscamos el amor verdadero.

Y es un tema controvertido porque hay una fina línea que separa actos considerados románticos de actitudes siniestras, del estilo de: “cariño te espero para que no tengas que volver sola a casa” o “te acecho para ver con quién andas” que son dos versiones de la misma acción “la de acompañar a tu pareja a casa” a las que solo les separa “la intención” y que generalmente comienzan siempre desde ese matiz bonito y romántico.

Es tristemente típico, escuchar en parejas jóvenes, comentar, “ay, préstame tu móvil un momento que me he quedado sin batería” que con el tiempo se vuelve “déjame ver tu teléfono móvil, al fin y cabo no tienes nada que ocultar” y finalmente se convierte en una “inspección rutinaria” de la intimada de la pareja, mientras se observa de una forma “normal o natural”.

Pero no tiene por qué ser una realidad para todo el mundo, hay quién es feliz con los celos, incluso hay parejas para las que actitudes de celos constantes, son consideradas necesarias, entonces, Dónde debemos poner el límite a los Celos, en mi opinión es muy sencillo, el límite debe ser la salud emocional de la persona que “recibe” esos celos.

Es decir, si con frecuencia mi pareja me pide el móvil o quiere saber dónde o con quién estoy (entre otras tantas fórmulas de celos) y sus preguntas me causan estrés en el sentido “a ver qué le digo o qué hago para que no se enfade” o si sientes que constantemente te asechan, controlan, vigilan o que tienes que estar justificando tus actos, da igual lo diga él o ella, debes hablarlo y poner unos límites claros.

Porque los celos son un monstruo que se alimenta día a día, y si las personas que los sienten no les ponen freno deben hacerlo sus parejas, haciéndoles ver que todos, aun teniendo pareja debemos tener, incluso necesitamos nuestro espacio vital, nuestra intimidad y conseguir que entiendan que no es que ocultemos cosas, sino que no tenemos por qué vivir justificando nuestra virtud.

Personalmente creo que hay momentos y elementos, que forman parte de nuestra intimidad, un diario (para quien lo lleve), los dispositivos electrónicos (porque la gran cantidad de información personal), nuestras estancias en el baño, nuestro sexo, entre otros, son momentos y elementos críticos en la intimidad de las personas, entre otros tantos y ser pareja no debería ser un boleto sin límites para perturbar de cualquier manera esa intimidad.

Podría ponerte muchos ejemplos pero voy a centrarme en dos: puedo dejarte mi teléfono, incluso si eres un desconocido que lo necesita en determinado momento, por tanto es normal que si eres mi pareja también puedas utilizarlo, pero, ser pareja no da derecho a inspeccionar cada detalle de ese móvil siempre quieras, ¿no crees?.

Como segundo ejemplo, nuestro cuerpo, al cabo del día muchas personas lo tocan, dar la mano, un beso al saludar, abrazos, ir al médico etc, y a tu pareja, a la que le sueles permitir un acceso amplio también puede tocarte, pero ser pareja no le da derecho a sexo (por ejemplo) siempre que quiera, es cuando existe un deseo mutuo, o al menos un consentimiento mutuo cuando debemos hacerlo ¿no crees?. Mi cuerpo es mío, el tuyo es tuyo y los compartimos siempre que ambos queramos, es lo lógico, ¿no?. Lo contrario es sin duda una violación.

Los celos son un capítulo aparte en el mundo de las relaciones de pareja, son esa sal que le da sabor, que condimenta las relaciones pero recuerda que los excesos no son buenos, y que nunca es tarde para decir, ¡basta! y poner límites, porque las relaciones de pareja deben ser un complemento emocional que nos ayude a ser mejores y más felices, no una jaula que nos perturbe y nos estrese, al menos esa es mi opinión, ¿cuál es la tuya?. Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje por los sentidos.

En el Feminismo Cabemos Todas

En el Feminismo Cabemos Todas

Hace mucho tiempo que leo sobre el feminismo y lo que es más difícil, que intento cambiar mis pensamientos y mis acciones encaminados en este sentido, porque el feminismo no es solo una teoría sino una forma de ver la vida, pero el problema surge cuando cada quien quiere “expresar” su perspectiva sobre ello, el cómo debemos ser al sentirnos feministas, parece que hay quien duda que En el Feminismo Cabemos Todas.

Que si eres musulmana, que si tienes hijos y dejas tu trabajo para cuidar de ellos, que si te prostituyes (por voluntad propia), que si tu deseo es ser ama de casa… pues, ya no eres feminista. Pero éstas son solo unas pocas, entre tantas “restricciones” que nos autoimponemos como mujeres a la hora de hablar de igualdad, parece contradictorio, ¿no crees?.

Parece que hay personas (hombres y también mujeres) que consideran que para ser feminista hay que trabajar (si es un trabajo considerado de “hombres”, mejor), tener muchas amigas, dejar a los hombres en un segundo plano y no depender ni necesitar de nada, ni nadie…

Cuando realmente este pensamiento nos devuelve a la soledad, a ese estado del que partimos, cuando eran otros los que decidían lo que teníamos que hacer o pensar, es de ahí de donde queremos salir, por esto hoy te traigo un refrescamiento sobre lo que es el feminismo y también un poquito de mi concepción (que es perfectamente debatible), esperando que nos ayude a salir de esta absurda confrontación.

El feminismo es una línea de pensamiento que aunque ciertamente trascurrió a través de una época en la que se buscaba solo la liberación de la mujer de la opresión social por el hombre, cosa que al parecer al menos un poco superada (en algunos países claro), y en la actualidad a desembocado en un ideal que persigue la igualdad entre hombres y mujeres, buscamos la posibilidad de que entendernos en igualdad de condiciones.

Pero una extraña tendencia del pensamiento humano, ha llevado a pensar que debemos igualarnos hacia lo malo, es decir, el típico “no llores que eres un hombre” (entre otros clichés negativos) que ahora queremos adoptar las mujeres, cuando realmente deberíamos buscar adoptar lo mejor de cada género para igualarnos en positivo, no en lo negativo.

Por qué íbamos todos a querer ser menos emotivos, expresivos, comunicativos, creativos o románticos, si es eso lo que nos humaniza, lo que nos ayuda a empatizar y ser mejores personas, por qué querrían algunos hombres bajarse el sueldo para solidarizarse con las mujeres cuando deberíamos todos tener sueldos más altos y acordes a nuestra labor, por qué querríamos abandonar las labores familiares, espirituales o sociales en favor de nuestra vida profesional como históricamente lo han hecho los hombres, cuando podríamos tratar, todos, de conciliar.

El feminismo no pretende arrastrarnos a todos a una cadena de montaje, sino que todos podamos tener la libertad de elegir lo que hacemos, decimos y pensamos, siempre y cuando nuestra libertad no vulnere los derechos de los demás, como siempre digo en este espacio, lo ideal, es alcanzar el equilibrio.

Que los hombres puedan llorar, criar a los hijos, destacar en áreas hasta ahora dedicadas a las mujeres y viceversa, que finalmente podamos ver a las personas como lo que somos… solo personas, no evaluarlas o juzgarlas por su color, raza, aspecto o género.

O es que las experiencia no nos ha demostrado que las mujeres pueden ser líderes autoritarias y sin aparentes sentimientos, así como los hombres pueden ser extremadamente sensibles y frágiles, todo eso que pensábamos creer sobre cómo debe ser una mujer solo por el hecho de serlo o un hombre, está cambiando, hagamos que sea para mejor.

Creo que no debemos intentar de darle lecciones de moral a esas mujeres cuya decisión propia y libre les lleva a ser felices, aunque no compartamos su forma de ser feliz, porque da igual, a qué religión pertenezcas, con quién decidas emparejarte, si trabajas dentro o fuera de casa, por quienes pienso que debemos preocuparnos es por esa inmensa cantidad de mujeres que no tienen elección, por esas que continúan siendo obligadas a ser o hacer cosas que no quieren.

En nombre de esas mujeres que aún hoy continúan oprimidas, por ellas tenemos que luchar, para que sean quienes sean sus opresores, consigan ser neutralizados y para que ellas, aún después de sus malas experiencias, consigan encontrar la paz y la felicidad que merecen, porque de eso trata la vida, no de tener más poder o dinero, sino de conseguir ser feliz, ¿no crees?. Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro viaje por los sentidos.

Viviendo con un Extraño

Viviendo con un Extraño

Si lo analizas detenidamente y sin ganas de juzgar a nadie, tiene que ser complejo ser familiar o conocido de un delincuente, entiéndase en esta palabra en toda la extensión de la palabra, es decir, incluyendo a todas esas personas que infringen la ley, ya sea por dar positivo en el alcoholímetro, por maltratar a su mujer durante años sin que te dieses cuenta o que de pronto descubras que es un terrorista, imagino que todos a su alrededor deben quedarse con la sensación de haber estado Viviendo con un Extraño.

Creo que ya hacía tiempo que no sacaba a pasear a mi vena reflexiva, pero durante un momento cotidiano, viendo las noticias, caí en cuenta de lo que debe ser, sentir que has estado Viviendo con un Extraño, ver que de pronto esa persona que tu conoces de cerca, incluso que es tu familiar, salta a la opinión pública como un monstruo.

Lo pensé al ver los más recientes hechos terroristas, pero si lo analizas, podrás ver el paralelismo con tantos otros delincuentes que dejan a todos totalmente sorprendidos al descubrirse su lado oscuro, imagina la culpa que debe invadir a esas personas cercanas y familiares al pensar que no se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo, pensar que ellos quizás pudieron hacer algo para desencadenarlo o que podrían haberlo impedido.

Por otro lado parece complejo no plantearte las posibilidades que tenemos todos de tener a algún otro monstruo a nuestros alrededor, será ese hombre tan majo un posible asesino, un estafador, un maltratador… o quizás ese chico/a tan discreto sea el creador de la próxima matanza del cole.

Está claro que vivir siempre en zozobra y desconfianza, realmente no es vida, pero a lo mejor si nos involucramos un poco más en nuestra sociedad, podamos ayudar, porque si bien es cierto todos estos delincuentes parecían personas “tan normales” y muy posiblemente lo eran, también es cierto que todos dejamos pistas de lo que somos, buscamos ayuda cuando la necesitamos y si nadie se preocupa por descubrir y ayudar a las personas de nuestro entorno, quizás todos, como sociedad, somos culpables de estos monstruos.

Por permitir que el vecino se radicalice sin escuchar otra versión de la realidad que le incluya en la sociedad, que le aprecie y que le haga sentir que ayudar a los demás es mejor que aleccionarles con actos radicales, o que nuestra “hermana” aguante el maltrato de su pareja sola, cuando debería saber que tiene a donde ir si quiere escapar, demostrarle que tiene gente a su alrededor, capaces de verla tal y cómo es, valiente, grande, maravillosa y que una persona que no es capaz de verlo, simplemente no merece estar a su lado, o que ese político que ganando 3000 € de sueldo de pronto aparezca con coche, casa, yate y demás, le ayudemos a preguntarse de dónde sale eso, qué consecuencias tiene para él y para las personas por las que se supone debía luchar, pedir explicaciones, ayudarle a que sienta vergüenza, demostrarle que lo que hace está mal. No solo mirar hacia otro lado.

Porque nos pasamos la vida preocupados solo por nosotros mismos, de surgir, pendientes de no “ofender a nadie” solo por preguntarle sobre su vida y no es que esté mal pensar en nosotros mismos, pero sin duda tenemos que preguntarnos, ¿qué es lo que estamos haciendo mal? ¿Por qué no dejan de surgir monstruos por todos lados? Y sin importar raza, credo, genero, posición política o nacionalidad.

Hay Esperanza

Quizás ser positivos sea una visión obligada, ya que tanto estrés por pensar que algo puede ocurrirte a ti o a los tuyos, no es sano para nadie, pero ver el lado bueno también es una realidad, porque siendo honestos, por cada monstruo en el mundo, existimos miles de personas buenas, capaces de hacer de este mundo un lugar mejor, encargados de cambiar de las cosas y puestos a ello.

Ponernos en lo peor tampoco es la solución, como decía el sabio, “por los problemas no hay que preocuparse, sino Ocuparse”, por esto tenemos que confiar que poco a poco “los buenos” consigamos ir depurando la sociedad, evitando que sea la ira, el miedo y la venganza, las que dominen la escena.

Ojalá que ahora cuando veas las noticias, no te apresures a juzgar y condenar a todos por igual, seguro que las personas que ahora se ven junto al “monstruo” están tan sorprendidas como tú, pensado, “he estado Viviendo con un Extraño” y aunque le haya puesto a todos mis “monstruos de ejemplo” el género masculino, tu y yo sabemos que también hay mujeres porque cómo decía, hacer una atrocidades no responde al género.

Ahora es tu turno, ¿dime qué opinas? ¿Cómo crees que actuarías si por desgracia te vieses inmerso en una de estas historias de terror? Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje por los sentidos.

Dios es Amor

Dios es Amor

Estamos en plena Semana Santa y para muchos es momento de recogimiento, en las que muchas religiones, entre ellas la católica, disfrutan del momento álgido del sentimiento religiosos, la buena noticia es que para regocijo de muchos, cada vez son más los que consideran que aunque sean unas fechas de oración y meditación, no tienen por qué estar reñido con una vida sexual plena y feliz, ya que al fin y al cabo Dios es Amor, ¿no?.

Sin ánimo de entrar en una polémica religiosa, cada uno tiene derecho a disfrutar de estas fechas como considere oportuno, ya hablaba hace algunos artículos atrás, sobre el ayuno sexual, que puede ser una muy buena opción, ya que resulta muy favorecedor para muchas parejas.

También puedes aprovechar para compartir un poco contigo mismo, redescubrirte, o compartir con la familia, pero si lo que prefieres es utilizar estos días “libres” en disfrutar de tu vida sexual a tope, pues hazlo, al fin y al cabo, el sexo también es una expresión de amor y Dios es Amor.

Si quieres algunas ideas para disfrutar de una Semana Santa llena de mucho amor, ten en cuenta los siguientes consejos:

Reflexión:

Es una propuesta incluso bíblica, pero adaptada a lo que nos atañe, puedes dedicarte un tiempo a descubrir cómo te sientes con tu vida sexual y amorosa actual, y cómo puedes hacer para mejorarla, ¿una escapada romántica? ¿Una charla concienzuda? ¿Dedicarle más tiempo de calidad a tu pareja? ¿Disfrutar con nuevas experiencias? Lo que se te ocurra, todo con tal de mejorar, y espacio para la mejora siempre hay, solo tenemos que dedicarle el tiempo que merece.

Date tiempo de enamorarte de ti mismo, puede parecer un poco egoísta pero realmente es lo primero que debemos hacer antes de pensar en los demás, solventar nuestros dilemas, los complejos personales, descubrir todo lo bueno que tenemos para ofrecer y separarlo de nuestro lado oscuro para poder dar sentimientos y acciones de calidad.

Preliminares:

Ya que para muchos, el sentimiento religioso es incompatible con la pasión, es valioso recordar que ser romántico, no  necesariamente quiere decir, llegar al ámbito sexual, a menudo un beso, unas palabras de complicidad, miradas, carisias, etc, pueden ser un buen aliciente para una pareja que se quiere y una buena estrategia para ir más allá, si eso es lo que prefieres.

Comunicación:

Es realmente muy valioso en cualquier ámbito de la vida, pero ya que estamos en momentos de reflexión, verbalizar aquello que queremos o esperamos mejorar es muy acertado, ya sea para hacer hincapié en nuestra vida sexual, la afectiva, familiar o de todo en general, este podría ser un momento oportuno.

Es difícil hablar de nuestros deseos en general y de los sexuales aún más pero es importante porque lo que “es normal” en el ámbito sexual para algunos, no siempre es lo mismo para todos, por esto es que la mayoría de las personas aplazan esta conversación ya que piensan “si no lo ha hecho o pedido aún es porque no es normal para él o ella” cuando realmente lo que suele ocurrir es que nos guardamos algunos “ases bajo la manga” que al final terminamos sintiendo que están mal pero solo necesitan un momento de reflexión en pareja para que ambos podáis disfrutar de “eso” que llevabais tiempo deseando, sin saberlo.

Disfruta del Sexo como un Medio no como un Fin:

Para muchas personas, el sexo suele ser una finalidad, es decir, “salgo de marcha esta noche para ligar y echar un polvo salvaje” para los más jóvenes o el típico “sábado sabadete, seguro es el polvete” de tantas parejas casadas pero lo que debemos comprender es que realmente la finalidad no es “ligar para el sexo” o “esperar al sábado para cumplir” sino disfrutar del sexo para que “el amor” o “la relación” perdure fuerte y unida.

Comprendemos que el sexo es una forma más de comunicación que tenemos a nuestro alcance para expresar sentimientos y emociones difíciles de trasmitir con palabras, por esto es nuestro deber (y un placer) conseguir expresar todo lo que podamos a través del sexo, ya que en muchos sentidos, la sociedad moderna intente frivolizarlo, tarde o temprano todos comprendemos que nuestra sexualidad es mucho que solo carne y jadeos.

Francisca Molero, ginecóloga, sexóloga, directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, en una entrevista para SModa de El País, afirma que

La dimensión sexual del individuo debería entenderse como un valor fundamental que nos ayuda a crecer, a sumar conocimiento, a entender más el mundo y a nosotros mismos, a reconciliarnos con el placer y el disfrute y que, en definitiva, nos hace mejores personas. Yo creo que estamos viviendo un cambio de paradigma, en el que algunos antiguos valores serán sustituidos por otros nuevos, más acordes con la realidad presente, y yo diría que la sexualidad va a cambiar y ocupar un lugar muy importante en ese nuevo modelo. Y, cambiando la forma de entender la sexualidad es posible que contribuyamos, en cierta medida, a transformar el mundoFrancisca Molero

Por su parte El psicólogo norteamericano Noam Shpancer

Sostiene en un artículo titulado Why do we have sex? (¿Por qué practicamos el sexo?), el verdadero placer de una relación sexual no proviene de la estimulación de los genitales sino de la “sincronizada cooperación entre las personas”Noam Shpancer

Hay mucho que podemos hacer para disfrutar en el pecado o fuera de él, demostrándonos que al fin y al cabo si Dios es Amor, y nosotros como mejor nos lo pasamos es dando y recibiendo amor, no podemos más que entregarnos a uno de los sentimientos más puros y bonitos de la humanidad, ¿no crees? Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro viaje por los sentidos.

Amor Digital

Amor Digital

Tengo tiempo cautivada por los cambios sociales que pueden observarse en las relaciones amorosas de “la juventud”, tampoco es que sea demasiado “mayor” pero creo que puedo considerarme de la viaje escuela, amante de mi intimidad, del tacto, de lo analógico… quizás habrá que comenzar a disfrutar también del Amor Digital.

¡Qué bonito es el Amor!, ¿verdad?, una incesante variedad de hormonas, sensaciones, placeres y momentos que nos acercan a otro ser humano, que nos permiten ser felices, sentirnos plenos y compartir uno de los sentimientos más puros y bonitos, el amor.

Pero como cada uno es cómo es, existen muchas formas de vivir y disfrutar el amor, los compromisos y/o las relaciones, por ejemplo, a través de la luz de los “milenials”, esa generación que ha crecido con las nuevas tecnologías, podemos descubrir relaciones que solo funcionan a distancia (por internet), parejas asexuales, que no mantienen relaciones sexuales, o nuevas formas de sexualidad como los demisexuales.

En este época en la que publicar en Facebook que “tienes una relación con” o “eliminar” a una persona es más contundente socialmente que “solo vivirlo en analógico”, cuando intentas que el reflejo de tu vida digital sean aún mejor y más brillante de lo que realmente es, es comprensible que tus sentimiento acompañen esa parte de la vida, ¿no crees?

Por ejemplo, el sexo en la distancia a través de internet, con conocidos o desconocidos, a través de aplicaciones en las que puedes utilizar (o no) gadgets como nuestro apreciado onyx con el que se puede disfrutar de forma bidireccional o con las app de “we vibes” con lo que el disfrute de ambos pasa por el placer de controlar y ser controlado, ¿qué te parece?

La vida social, sexual y amorosa en el mundo digital, prácticamente está desbancando a la analógica, Phubbing o el sexting, son prácticas habituales para muchas parejas en la actualidad, posiblemente las hagas sin saberlo, y si aún “crees” que tú no sabes lo que son, no dejes de leer los artículos que hice al respecto.

Todo esto sin contar los comienzos de relaciones gracias a internet, solo basta con hacer una pequeña búsqueda para encontrar webs para ligar, encontrar pareja, ser infiel o cumplir cualquier fantasía sexual, pero también es ahí, en la red, donde mueren muchas relaciones, por celos o por incompatibilidades que se quedan al descubierto.

Quizás un dato interesante, lo podamos observar en un estudio recogido por la web, The Independent, indica que el 40,1 % de los británicos encuestados entre 18 y 33 años se va de viaje en función de cómo quedarán sus fotos en la red social, viene a decir que si un lugar no es lo suficientemente “instagrameable”, mejor ni nos acercamos…

Lo peor del asunto es que parece que “tienes” que adaptarte, porque ya no es solo lo social o sentimental, la vida laboral también tiene fuerte lazos con el mundo digital, buscar empleo, mantenerlo, incluso generarlo cada está más relacionado con las redes sociales digitales.

Nuestro mundo se vuelve digital, y sinceramente, creo que no pasa nada, que está bien, el problema como siempre está en esas personas que pierden el norte, el equilibrio, aquellos que esperan que escribir en las redes sociales que son felices y que sus vida son perfectas, haga que se les convierta en realidad o que cuando se sienten mal, solo por exponerlo, las cosas cambien.

Esto no es malo en sí mismo, sino que genera una frustración y una ira por parte de los afectados, que suele ser difícil de canalizar, ¿será de aquí que nacen los haters? Por si no te manejas con la jerga, te informo que los hater (odiadores, en su traducción literal del inglés) son esas personas o perfiles que odian y desprecian todo lo que pueden en internet, algunos por devoción y otros por oficio (ya que consiguen que les paguen por ello) consiguen sacar todo lo malo de aquello en lo que ponen el ojo.

Como puede ver, el tema digital es muy denso (y eso que esto no ha sido más que una atisbo de lo que hay), es todo un mundo por explorar, en el que puedes encontrar cosas realmente buenas que cambien tu vida en positivo pero también todo lo contrario, solo hace falta tener un poco de conocimiento y mucho, pero que mucho sentido común para tomar las mejores decisiones.

No sabemos a dónde iremos a parar, quizás llegue en ese día como en Demolition Man (película de ciencia ficción con Sandra Bullock y Sylvester Stallone) mantengamos relaciones sexuales solo a través de cascos de realidad virtual, pero no solo por gusto, sino por imposición legal, ya que el contacto físico esté penalizado… ¿Quién sabe? Solo el tiempo lo dirá, ¿no crees?. Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro viaje por los sentidos.

San Valentín, La Noche de las Tangas Caídas

San Valentín, La Noche de las Tangas Caídas

Espero que ya estéis preparadas para San Valentín, quedan solo unos pocos días para esta fecha, en la que muchos enloquecen, algunos buscando regalos, otros planeando sorpresas, detalles, citas, declaraciones, incluso bodas, formas de demostrar todo aquello que llevamos dentro, amor, pasión, deseo, romance, todo un despliegue que podemos resumir en: San Valentín, La Noche de las Tangas Caídas.

Ya todo está preparado, algunas buscado como locas a qué hincarle el diente y otras organizando la sorpresa ideal para su pareja, porque todos tenemos claro que es una fiesta creada, pero da igual… también la navidad y qué bien nos lo pasamos, hasta con esas fiestas familiares que siempre acaban en discusión… ¿verdad?

Pues lo mismo pasa con San Valentín, año tras año nos repetimos que no pasa nada, que solo es otro periodo de compra programado, cómo las rebajas, pero algo ocurre en nuestro interior, si estamos con pareja pensamos “¿y si este año le da por regalarme algo y yo nada?” y si estamos solos pensamos “¿y si pudiera aprovechar las defensas bajas de otros solteros o incluso algún emparejado descontento y me llevo el gato al agua?”.

Pues eso, que tenemos esa “oportunidad única” de cada año para sentirnos romanticones, emparejarnos si es necesario, amar y sobre todo disfrutar de las mieles de todo el sexo salvaje que nuestros cuerpos nos permitan soportar, por esto creo que, con el permiso de los chicos con sus calzoncillos y cualquier otro tipo de ropa interior, pero San Valentín es la Noche de las Tangas Caídas.

Vale la pena resaltar que este año hago un guiño a la ropa interior, porque aunque siempre aludo al romanticismo y al erotismo, también hay que resaltar nuestra propia fortaleza, el valor de amor propio, del autoerotismo y para ello también preferimos las tangas caídas, ¿verdad?, porque no hace falta compañía para amarse, lo único que hace falta es comprenderse y quererse.

Ya sea que prefieras una noche a solas o en compañía, la idea es disfrutar, no porque te lo pida el creador o creadores del “San Valentín” sino porque es una oportunidad de hacerlo, y por qué íbamos a desaprovecharlo, ¿eh?

5 Ideas de Regalo para San Valentín

Un Viaje Romántico

Sé que muchas páginas promocionan esta idea que parece pensada para los millonarios de Forbes, pero con un poco de imaginación podemos hacer viajes sin gastar mucho dinero, solo necesitamos agilizar nuestra memoria y agudizar nuestra capacidad de empatizar con nuestra pareja, ya que podemos visitar el sitio en el que nos conocimos, reviviendo incluso el momento, u organizar una cena entre amigos a un zona nueva o redescubrir tu ciudad o tu pueblo, lo romántico no lo hace lo caro o lo lejos, sino lo significativo.

Una Cena Diferente

Ya seas bueno en la cocina o no, saber que tu pareja se ha esmerado por conseguir una receta nueva, un plan poco común o simplemente por la forma de comer, en la que podéis daros de probar diferentes platos con los ojos vendados por ejemplo, como decía antes, la cuestión no es gastar mucho sino ponerle cariño al tema.

Collage Tecnológico

Ahora que tantas parejas proyectan la felicidad de sus relaciones a sus amigos y conocidos en las diferentes redes sociales, puedes hacer una búsqueda rápida en internet para encontrar alguna aplicación que te permita utilizar esas fotos y regalarle un detalle bonito a tu pareja, ya sea con la impresión de las fotos o con algún tipo de collage diseñado por alguna app.

Una Noche de Pasión

En la que le regales 1, 2, 3 horas o una noche entera en la que le puedas dedicar tiempo de calidad a tu pareja, sin hijo, amigos, ni teléfonos, y la que sea él o ella quién decida lo qué se hace, cómo y cuándo, seguro que puedes conseguir una noche inolvidable.

Una Joya

En este punto puedes recurrir a los socorridos gastos extremos que suelen hacerse en fechas señaladas como estas y seguro que aciertas…

Pero si prefieres algo más discreto y con lo que podáis disfrutar ambos esa misma noche y las que siguen, te recomendaría algo como el anillo erótico de 50 Sombras de Grey que con el estreno de la nueva película ha vuelto a tomar fuerza y conozcas o no la película seguro que dará noches de mucho placer, suele resultar una pequeña pero jugosa inversión.

Ya sea a solas o acompañada lo importante es que disfrutes de maravillosos y satisfactorios orgasmos, porque son de lo más económicos, demuestran nuestra implicación o afecto y son la base de una relación sana y feliz, ¿no crees?. Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje por los sentidos.

Derechos Sexuales

Derechos Sexuales

Tal como dicen, hay que comenzar el año con buenos propósitos, por ahora, energía y buen rollo, así que he pensado en recordarte o descubrirte cuáles son tus Derechos Sexuales para puedas hacerlos valer desde ahora en adelante y que este nuevo 2017 sea todo aquello que siempre has querido.

Puede que suene un poco raro esto de los Derechos Sexuales y es normal, porque aunque se hablaba de ellos desde 1994 en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) en el Cairo, en el que defendió su posición sobre el bienestar individual y colectivo desde una perspectiva integral y universal, realmente no se ha difundido como es debido.

De hecho, no fue hasta 2004 cuando se rectificaron y sustentaron estos acuerdos sobre la base del pleno respeto de los derechos humanos, en especial los derechos reproductivos, dentro de los que se incluyen consideraciones relativas a los Derechos Sexuales Universales.

Y aún hoy, muy pocas personas saben que existen estos derechos, recogidos por entes internacionales y que deberían hacerse valer en todo el planeta… es por esto que hoy pongo mi granito de arena para que más personas descubran y compartan estos 11 derechos sexuales.

Cuáles son los 11 Derechos Sexuales

Derecho a la Libertad Sexual

Se trata de la posibilidad de expresar y vivir tu sexualidad tal y como te haga sentir más cómodo, sano y feliz, sin que nadie pueda aprovecharse de ti, explotar o abusar de ti, ni de tu condición sexual.

Derecho a la Autonomía, Integridad y Seguridad Sexual

Tienes derecho a tomar tus propias decisiones sobre tu sexualidad, basándote en la integridad, ética personal y social de tu elección, así como la total seguridad de tu cuerpo, para que puedas disfrutar de tu sexualidad con plenitud.

Derecho a la Privacidad Sexual

También tienes derecho a mantener en la más absoluta privacidad sobre tu vida sexual, sobre tu cuerpo y sus acciones sexuales, sin obligación u coacción de ningún tipo.

Derecho a la Equidad

Recuerda disfrutar de tu derecho a la igualdad y la equidad, independientemente de tu sexo, orientación sexual o identidad de género.

Derecho al Placer Sexual

Se refiere a tu derecho a disfrutar del placer generado por tu sexualidad, ya sea a solas con el autoerotismo o en compañía de la, o las personas, que tu decidas.

Derecho a la Expresión Emocional Sexual

También tenemos derecho a expresar nuestros sentimientos y nuestra sexualidad libremente, a través del contacto, las palabras o nuestros gestos.

Derecho a la Libre Asociación Sexual

Derecho a convivir, casarte, divorciarte o establecer cualquier tipo de relación con quién y cómo desees, siempre y cuando todas las personas que formen parte, lo hagan de forma expresa, consiente y satisfactoria.

Derecho a la Toma de decisiones Reproductivas Libres y Responsable

Se refiere a que tenemos el derecho  conocer y utilizar a todas las herramientas necesarias para tomas las mejores decisiones para nuestro cuerpo y los de los futuros bebés que están por nacer, de forma libre, sin presión o coacción pero con responsabilidad.

Derecho a la Información Basada en el Conocimiento Científico

También tenemos derecho a tener a disposición toda la información que necesitemos para disfrutar y aprovechar nuestra sexualidad, información veraz y científica.

Derecho a la Educación Sexual Integral y Compresiva

La idea es que todos podamos saber cómo funciona nuestro cuerpo de modo que podamos utilizarlos de la mejor forma posible para nuestro propio placer y de la o las personas que decidamos, manteniendo la salud y la integridad. Así como tener a mano las herramientas y/o medicamentos que nos devuelvan la salud en caso de enfermedad.

Derecho a la Atención de la Salud Sexual

Tenemos derechos a estar sanos y felices, así que podemos exigir los medios necesarios para estarlo, ya sea de forma física o psicológica.

Todos estos Derechos Sexuales, tal como todos los otros derechos del ser humano, se ven afectados por los derechos de los demás, por ejemplo, puedes disfrutar de tu sexualidad pero si para hacerlo tienes que vulnerar los derechos de otros, entonces te estás excediendo en su uso. ¡Se consiente!

Como siempre es vital un poco de equilibrio y de sentido común para disfrutar de nuestros cuerpos y su potencial sexual, libremente y en armonía con las personas que nos rodean, ¿verdad?. Pero si prefieres correr algún tipo de riesgo, que sea calculado

Espero que compartas estos derechos, para todo el mundo pueda conocerlos y aplicarlos a su vida, porque todos tenemos derechos a disfrutar de todas las bondades nuestra sexualidad, con alegría y responsabilidad, ¿no crees?. Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje.

Riesgos Calculados

Riesgos Calculados

Parte de mi deber como redactora en este blog es intentar visibilizar todos aquellos posibles riesgos que corres mientras te diviertes y disfrutas con tu vida sexual, ampliando tus conocimientos en la medida de lo posible con noticias y reflexiones mientras me lo paso genial y espero que tu me acompañes, pero también es necesario explorar los Riesgos Calculados.

Actualmente se habla mucho de zona de confort, ese estado o momento en el que nos sentimos cómodos, estamos bien, no hace falta que seamos especialmente felices pero deseamos mantener el “status quo“. Un lugar seguro y tranquilo que nos mantiene estables y que por tanto, nos impide o limita el crecimiento.

Cambiar lo que tenemos, siempre es algo bastante terrorífico… esa duda de si las cosas van a salir mal, y qué vamos hacer con ese fracaso, Nos confunden y nos paraliza pero hay que tener en cuenta algo muy importe que repiten en algún momento todas las personas mayores, “de lo que realmente nos arrepentimos cuando somos mayores es de lo que NO hemos hecho”.

Teniendo en cuenta esta premisa y pensado que para muchos, al igual que para mi, en fin de año hacemos cuentas o al menos un pequeño plan para lo que será el próximo año, es el momento de incluir en esos planes algunos riesgos…

Nuevos empleo, viajes, parejas, matrimonio, hijos quizás, lo que se te ocurra, lo que más miedo te dé al pensarlo, ya que seguro que eso es lo que más te motiva.

Salir de fiesta, conocer a nuevas personas, aprender cosas nuevas, disfrutar de más y mejor sexo… en fin, disfrutar de todo aquello que hasta ahora no has podido porque para los problemas siempre tendremos tiempo pero para vivir, solo tenemos una vida.

Así que pídele salir a esa persona que te gusta o disfruta de tu soltería (lo que muchas veces se convierte en todo un reto), renueva tus votos con tu pareja y diviértete o permítete echar un vistazo a tu interior y descubrir qué es lo que realmente deseas y qué puedes hacer para conseguirlo.

Vida Sexual y Riesgos Calculados

Realmente cada vez que mantenemos sexo con otras personas corremos riesgos… algunos físicos, como el contagio enfermedades o que sufras algún tipo de lesión mientras lo haces (sí, se puede), pero también hay riesgos emocionales, puesto que es muy complicado disociar nuestro cuerpo de la mente, por tanto todo lo que ocurre en uno, repercute en el otro.

Disfrutar del buen sexo siempre teniendo en cuenta las normas mínimas de protección e higiene es un riesgo calculado, en el que pueden salir muchas cosas mal pero del que también podemos disfrutar plenamente, por tanto, solo podemos tener en cuenta nuestra parte de responsabilidad, disfrutar de lo bueno y responsabilizarnos de lo malo. Básicamente, la ley de vida.

A todas estas, espero que ya hayas leído las cosas que debes evitar para disfrutar de un buen final de año, pero que aun así te atrevas a disfrutar y a vivir…

Así que es el momento, en breve será 31 de diciembre de 2016, a pocas horas del año nuevo, es el momento para disfrutar y de planificarte para que todo lo bueno de la vida llegue a ti y a todas las personas a las que quieras… ¿no crees?. Te deseo que disfrutes de un 2017 lleno de pasión, locura y riesgos calculados, como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje por los sentidos.