Devuélveme mi Placer

Devuélveme mi Placer

Algunas personas afirman que solo ocurre una vez en la vida, y otras, que tienes que buscar, pero que se puede tener siempre que se quiera, ahora que conoces tus derechos sexuales, el asunto es que cuando encuentras a esa persona que te hace vibrar sexualmente, normalmente te enganchas, esa lujuria sobre todo las primeras veces, nos hace olvidarnos de todo lo demás, sientes que algo así no volverá ocurrir, que solo esa persona te hará sentir así y cuando se acaba te hace pensar, “oye, tú, Devuélveme mi Placer ”.

Dice la leyenda que las primeras veces son inolvidables, esas en las que las mariposillas hacen de las suyas, que todo lo rodea un halo de misterio, duda e inexperiencia, y que con suerte es tan maravilloso que lo recordarás como si fueses el feliz espectador de la película romántica más empalagosa que hayas visto jamás.

La primera vez en todo lo que a nuestra sexualidad se refiere, es muy compleja, porque no siempre se trata de la primera vez que ocurre, porque puede ocurrir sin demasiada intensión, como ese “polvo” para salir de tu “virginidad”, de esa “presión social”, pero la primera vez que te entregas, en cuerpo y alma… esa sí que es la primera vez.

Como en el primer beso… no en ese que te roban o que das por no dejar en nombre de la inexperiencia sino ese que llevas tiempo buscando, ese que pasaste mucho tiempo pensando, deseando, planeando hasta cómo ibas a colocarte, la cara que pondrías… aunque al final descubres que al final tanta planificación no sirvió de nada, porque las cosas salen como salen, pero pasó y si te gustó, lo recordarás por siempre.

Así como esas primeras veces que no esperas pero que cuando llegan se hacen sentir, como el primer orgasmo, que hay quienes pasan años manteniendo relaciones sexuales, con hijos y todo, pero cuando al final descubren las mieles del orgasmo, enloquecen, y no es para menos, ¿no crees? Pasarte años viviendo “el trámite del sexo” hasta que por fin descubres por qué tanto bombo y platillo.

Que vuelven las 50 Sombras de Grey

En este 2017, cuando ya estamos a casi a un mes del estreno de la segunda parte de las 50 sombras de Gray, (Aún más oscuras), no he podido dejar pasar la similitud de esa “relación” que aunque sin duda describimos como toxica, y en la que pensamos que nada bueno puede salir de ahí, pero que en su presencia, no podemos evitar pensar que ella está descubriendo y disfrutando de su sexualidad a tope, ¿no?.

Así que si tienes suerte llega ese momento, en el que descubres que la masturbación está muy bien pero, una pareja que de verdad te deje sin aliento en la cama es “lo más”, y piensas que las otras áreas son secundarias, una experiencia que todos querríamos vivir, por tener la oportunidad de disfrutar de lo bueno, que en este caso es la sexualidad en todo su esplendor.

Estoy segura, que es esto, lo que ha cautivado a tantas mujeres en todo el mundo de las 50 Sombras de Gray, la idea de conseguir a alguien que con solo verle te apetezca quitarte la ropa interior, alguien con quien te sientas tan cómoda y compenetrada que sepas que vas a poder disfrutar a todos los niveles, que te conoce, te complementa, que es capaz de hacer cualquier cosa por ti, NO esa parte toxica, adinerada, paranoica y sado mazo, eso es solo el empaque cinematográfico en la está envuelta la Pretty Woman de esta generación.

Y cuando somos nosotras las que disfrutamos de estos niveles de satisfacción sexual, sabemos que hemos dejado en manos de esa otra persona nuestro deseo, nuestro placer. Supongo que será como cuando apreciamos más nuestra libertad tras una ruptura, cuando descubrimos el valor de aquello que siempre tuvimos pero no supimos ver o explotar, así es el éxtasis, cuando lo encontramos en manos ajenas.

Pero no podemos dejar que nuestro máximo placer esté en manos de nadie, esto es como legar cualquier otro de nuestros poderes o derechos, son nuestros, debemos recuperarlos, porque sin ellos nos sentiremos vacías, incompletas, y es así cuando nacen las obsesiones, los apegos engañosos, cuando sientes que no puedes vivir o ser feliz sin otra persona.

Por esto, creo que el reto es, volver a conectar con nosotras mismas, descubrir que es aquello que tanto nos gustaba y replicarlo, porque puede que ahora pienses que ese placer tiene mucho que ver solo con esa persona pero tiene más que ver con nosotras, con descubrir qué era, cómo lo hacía y redescubrirnos como dueñas de nuestro placer, vivir en equilibrio entre la lujuria y la estabilidad emocional, sino tarde o temprano sufriremos las consecuencias de haber puesto nuestra estabilidad emocional en manos de otro.

Puede que esa otra persona esté con nosotras siempre pero no importa, porque no hay verdadera libertad si realmente no tenemos la seguridad de sentirnos completas, de poder ser felices aunque estemos solas, ¿no crees? Como siempre espero tus comentarios y a ti nuestros próximos viajes por los sentidos.

by LamaquinistaX

De Murcia para el Mundo

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