Dónde debemos poner el límite a los Celos

Dónde debemos poner el límite a los Celos

Aunque para muchos los celos son parte intrínseca del amor, una consecuencia inevitable de estar en pareja y que por tanto hay que tolerar y/o hacer lo que sea en nombre del amor, no puedo evitar plantearme Dónde debemos poner el límite a los Celos o si realmente debemos ser capaces de aguantarlo todo en nombre de eso que llamamos amor.

Hablar de emociones siempre es un terreno pantanoso, porque cada uno tiene su visión de cómo deben ser, cómo sentirlos y expresarlos, pero creo que hay un límite claro que podemos trazar sin sentirnos culpables por hacerle daño a esa otra persona que queremos.

Está claro que los celos son inseguridad, ese tipo de alarma que te dice que debes hacer cosas para no perder al ser amado, pero ser demasiado celosos suele ser contraproducente, por tanto es necesario un poco de autocontrol en este sentido y entender que el único comportamiento que podemos dominar y controlar es el nuestro, y que con la persona amada solo podemos portarnos bien y demostrarle nuestro afecto esperando que esto sea suficiente para que quieran estar con nosotros.

No hay fórmulas mágicas, ni violencia, ni jueguecitos psicológicos que valgan para que otra persona nos quiera, cuando buscamos el amor verdadero.

Y es un tema controvertido porque hay una fina línea que separa actos considerados románticos de actitudes siniestras, del estilo de: “cariño te espero para que no tengas que volver sola a casa” o “te acecho para ver con quién andas” que son dos versiones de la misma acción “la de acompañar a tu pareja a casa” a las que solo les separa “la intención” y que generalmente comienzan siempre desde ese matiz bonito y romántico.

Es tristemente típico, escuchar en parejas jóvenes, comentar, “ay, préstame tu móvil un momento que me he quedado sin batería” que con el tiempo se vuelve “déjame ver tu teléfono móvil, al fin y cabo no tienes nada que ocultar” y finalmente se convierte en una “inspección rutinaria” de la intimada de la pareja, mientras se observa de una forma “normal o natural”.

Pero no tiene por qué ser una realidad para todo el mundo, hay quién es feliz con los celos, incluso hay parejas para las que actitudes de celos constantes, son consideradas necesarias, entonces, Dónde debemos poner el límite a los Celos, en mi opinión es muy sencillo, el límite debe ser la salud emocional de la persona que “recibe” esos celos.

Es decir, si con frecuencia mi pareja me pide el móvil o quiere saber dónde o con quién estoy (entre otras tantas fórmulas de celos) y sus preguntas me causan estrés en el sentido “a ver qué le digo o qué hago para que no se enfade” o si sientes que constantemente te asechan, controlan, vigilan o que tienes que estar justificando tus actos, da igual lo diga él o ella, debes hablarlo y poner unos límites claros.

Porque los celos son un monstruo que se alimenta día a día, y si las personas que los sienten no les ponen freno deben hacerlo sus parejas, haciéndoles ver que todos, aun teniendo pareja debemos tener, incluso necesitamos nuestro espacio vital, nuestra intimidad y conseguir que entiendan que no es que ocultemos cosas, sino que no tenemos por qué vivir justificando nuestra virtud.

Personalmente creo que hay momentos y elementos, que forman parte de nuestra intimidad, un diario (para quien lo lleve), los dispositivos electrónicos (porque la gran cantidad de información personal), nuestras estancias en el baño, nuestro sexo, entre otros, son momentos y elementos críticos en la intimidad de las personas, entre otros tantos y ser pareja no debería ser un boleto sin límites para perturbar de cualquier manera esa intimidad.

Podría ponerte muchos ejemplos pero voy a centrarme en dos: puedo dejarte mi teléfono, incluso si eres un desconocido que lo necesita en determinado momento, por tanto es normal que si eres mi pareja también puedas utilizarlo, pero, ser pareja no da derecho a inspeccionar cada detalle de ese móvil siempre quieras, ¿no crees?.

Como segundo ejemplo, nuestro cuerpo, al cabo del día muchas personas lo tocan, dar la mano, un beso al saludar, abrazos, ir al médico etc, y a tu pareja, a la que le sueles permitir un acceso amplio también puede tocarte, pero ser pareja no le da derecho a sexo (por ejemplo) siempre que quiera, es cuando existe un deseo mutuo, o al menos un consentimiento mutuo cuando debemos hacerlo ¿no crees?. Mi cuerpo es mío, el tuyo es tuyo y los compartimos siempre que ambos queramos, es lo lógico, ¿no?. Lo contrario es sin duda una violación.

Los celos son un capítulo aparte en el mundo de las relaciones de pareja, son esa sal que le da sabor, que condimenta las relaciones pero recuerda que los excesos no son buenos, y que nunca es tarde para decir, ¡basta! y poner límites, porque las relaciones de pareja deben ser un complemento emocional que nos ayude a ser mejores y más felices, no una jaula que nos perturbe y nos estrese, al menos esa es mi opinión, ¿cuál es la tuya?. Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje por los sentidos.

Lo que el Whatsapp se Llevó

Lo que Whatsapp se llevó

 

Inmersos totalmente en el mundo de las redes sociales, parece, que los límites entre lo privado y lo público, se difuminan, las nuevas tecnologías nos invitan a estar siempre “on line”, a compartir cada paso que damos, sin duda va cambiando nuestra forma de relacionarlos con las personas a las que queremos, para muchos, incluso llega a ser un problema, desde ahora, podemos hablar de Lo que el Whatsapp se Llevó.

A estas alturas, supongo, que no hace falta definir que es whatsapp, pero, por si vives en otro planeta, o aún no lo tienes muy claro, te comento que según la Wikipedia, “es una aplicación de mensajería instantánea de pago, en teléfonos inteligentes (smartphones), para enviar y recibir mensajes mediante Internet, complementando con servicios de correo electrónico, mensajería instantánea, servicio de mensajes cortos o  mensajería multimedia.”

No se trata solo del Whatsapp, supongo que es, un todo entre tantas redes sociales, lo que tiene en especial esta, es su utilización obligatoria de la agenda telefónica,  mientras que las otras redes preguntan si quieres utilizarlo o no, whatsapp te obliga hacerlo, todo esto aderezado con el hecho, que es prácticamente imprescindible tenerlo… y ya tenemos temita.

Además, damos un montón de información, incluso sin saberlo, por aquello de tener a tantas personas de confianza y porque confiamos en “la privacidad”, pero decimos, si leemos los mensajes, la hora de nuestra última conexión y aquellas pequeñas historias, que contamos con el texto y la imagen del perfil, todo esto, prácticamente sin poder elegir con quien lo compartimos.

Pero ¿qué se ha llevado el whatsapp y como afecta esto a nuestra vida sexual?

Celos: para los que NO hemos nacido en la era digital, el whatsapp es lo que llamaríamos “un diario”, un lugar en el que expresamos prácticamente todos nuestros pensamientos, no con todo el mundo, pero si en su conjunto, que si a tu mejor amiga le dices eso, a tu familia lo otro, a los compañeros otra cosa, si alguien consigue leer tus chats, sin duda descubrirá mucho de ti.

No es de extrañar que existan tantas parejas, en las que uno de los integrantes o a los 2, les invada la inseguridad, y les represente un conflicto mantenerse alejados de esta tentación, de buscar la forma de leer toda esta información, incluso, es un problema digno de separación y no es para menos, porque no debemos confundir confianza o amor, con la entrega de nuestros derechos, nuestra privacidad es un derecho y no debemos cederlo, ni pedirlo bajo ningún chantaje emocional o ataque de celos.

Otro asunto, es sin duda, la constante confirmación de todo, de haber recibido los mensajes, haberlos leído, si no me contesta, ¿Por qué?, si su última conexión fue a tal hora, seguro que lo vio, ¿Por qué no me dice nada?, ¿si dice que está “escribiendo” por qué no lo manda? Y un largo etcétera que a las personas celosas les suele parecer motivo de disgusto.

Tranquilidad: basados en nuestra empatía, si sentimos que nos estresa, que no nos contesten, también queremos responder con rapidez, así que ahora llevamos el móvil a todos lados, de fiesta, al trabajo, en casa, ¡¡¡AL BAÑO!!!… la cuestión es contestar rápido, no vaya a ser, que la otra persona sienta que le hacemos un desplante. Agobiante, ¿no te parece?

He llegado a ver a personas, enviar un mensaje y quedarse mirando la pantalla a ver si le contestan, incluso a mover compulsivamente el teléfono, imagino que pensando que así irá más rápido o algo.

De este estrés latente, nace una patología psicológica con nombre propio, conocido como el síndrome del móvil fantasma, son aquellos, que constantemente están revisando el móvil, porque creen que les ha llegado algo, y si no tienen el teléfono cerca, lo buscan desesperadamente, porque creen que está sonando.

Expresión oral: para muchos, el uso del lenguaje escrito en móviles y ordenadores, les ofrece la oportunidad de exponerse de forma tal, de hacer sentir a los demás cosas que no consiguen en persona, así que en vez de practicar y mejorar su forma de expresión, se sumergen en esa fórmula que aparentemente da resultado, ya que, por escrito podemos decir cualquier cosa, después de haberlo pensado, o no, y suavizarlo con emoticones, o hacer una llamada para aclararlo como un “malentendido”. ¿A qué si?

Contacto físico, este problema en la expresión oral, conlleva, alejamiento en el contacto físico, preferimos expresar nuestros sentimientos más íntimos, por ejemplo de amor o ira, por escrito que en persona, esto sin contar con aquellas personas que estando en una reunión prefieren contestar a quién les escribe por el móvil que compartir con quien tienen en frente, conocido como phubbing.

Salud Fisica, aunque no te lo creas existe la whatsappitis, una patología derivada del uso excesivo de Whatsapp, y consiste en una tenosinovitis, inflamación del tendón y de la membrana sinovial que lo recubre, y por si fuese poco, también existe la adicción al whatsapp, en la que, los que lo padecen, sienten cuadros de ansiedad cuando no pueden contestar los mensajes o cuando no pueden ver lo que está ocurriendo.

Pero no todo es negativo

También hemos ganado algunas cosas que nos benefician,  ejemplo, la perdida de la vergüenza: todo vale si lo escribimos en un chat y lo terminamos con una carita feliz, o unas risa… ¿a qué si?

Follamos

Ligamos más fácil, es una consecuencia de haber perdido la vergüenza… no es lo mismo, que te digan que “no” a la cara, a que lo leas, así que hay muchas más oportunidades de hacer y decir lo que sentimos, incluso a muchas personas a la vez y que además, lo hagas con éxito.

Nueva Sexualidad, también tenemos nuevas herramientas para expresar nuestra sexualidad, mensajes de voz, fotos, vídeos, todo es válido a la hora de poner a cien a tu pareja, recordarle que le quieres y que le deseas, eso sí, para evitar problemas futuros, mejor utiliza aplicaciones específicas como snapchat, tigertext o poke, que eliminan esas fotos, textos o vídeos comprometidos, una vez, que lo ha visto el destinatario.

Y claro está, el uso de gatgets como los productos de Kiiroo con los que puedes tener sexo a distancia con una red social privada del producto, no todo es malo… ¿eh?

Kiiroo

La idea no es satanizar la tecnología, sino poner sobre la mesa temas que suelen rondarnos la cabeza, que no son ideas infundadas, sino basadas en hechos que nos afecten o no, sin duda, forman parte de nuestra vida cotidiana, porque lo ideal, no es dejar de utilizar las redes sociales, sino encontrar un equilibrio entre la red y la realidad, para poder disfrutar plenamente de ambos mundos.

¿No lo crees? ¿Crees que me ha faltado alguna cosa negativa? ¿Positiva quizás? Cuéntamela, como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje.

La Maquinista.

Qué hacer si eres Celosa (Segunda Parte)

Celos

Una vez más abordamos el tema de los celos, si llegas por primera vez a esta página, no dejes de leer los primeros pasos a seguir en Qué hacer si eres Celosa (Primera Parte), en esta ocasión lo últimos 3 pasos porque para muchos éste puede ser un problema muy serio, que puede ser resuelto con paciencia y determinación.

Si ya preguntaste a los que te rodean y sinceramente te autoevaluaste, ya estás preparada para estos otros pasos:

  1. Habla: muchas veces el objeto de nuestros celos desaparece, cuando se lo contamos a la persona en cuestión y nos ofrecen una respuesta o una solución factible al problema, sobre todo cuando el motivo está solo en nuestra mente, pero cuando es una realidad palpable, el tema puede ser que esa persona a la que celas no sepa que lo que hace te disgusta. No lo pienses más, ¡Cuéntaselo! Y conoce su opinión.
  2. Quiérete: está bien que pienses en ti primero que en nadie, pero hay límites que no deberíamos traspasar… uno de ellos es hacer sufrir a otra persona porque queremos que las cosas se hagan a nuestra manera, como siempre digo la clave en el amor es el equilibrio.

Si pides a otra persona que cambie por ti, tú, también debes estar dispuesta a cambiar por él, si piensas que algo que hace habitualmente no te gusta, dale opciones para que pueda sustituir su actitud y plantéate qué harías tu si fueses esa persona, no hagas lo que no te gustaría que te hicieran a ti.

Si tienes que “impedir” o “prohibir” que tu pareja esté con otra persona, después de haberlo hablado, quizás debas pensar en ti y analizar que, quien te quiere, estará contigo sin imposiciones y hará lo que considere oportuno para mantenerse a tu lado pero si no te quiere no vale la pena entrar en conflictos, la libertad da paz…

  1. Libérate: el amor no debe ser una prisión y en muchos casos los celos van generando una cárcel de la que es difícil salir, tanto el celoso como quién lo recibe… no hagas tal… no salgas con cual… ¿con quién hablas?…, ¿Quién es esa persona?… todas estas cuestiones y más… Poco a poco ambos se van sintiendo sin aire y más cosas son motivo de celos…

¡Libérate! de todos estos sentimientos y pensamientos dañinos, ya seas la celosa o quien los recibe, recuerda que la mayor expresión del amor es la maternidad y nuestras madres nos han dejado libres para que podamos amar y estar con quien y a quien queramos… aprendamos más sobre el amor verdadero… que nos da, ¡Libertad!

Básicamente los celos terminan cuando te haces consciente que No “eres dueño” de nadie, por mucho que sea tu mujer, o tu marido, o tu novio, la esclavitud se abolió hace mucho, no es sano y sobre todo no está bien, encerrar o maltratar a nadie, física o emocionalmente, solo porque sintamos que el amor nos da el derecho.

Ya me contarás tu opinión, tanto si lo aplicas como si lo compartes para otras personas, quizás no sea la respuesta definitiva para todos los casos de celos, pero estoy segura que puede ayudar.

No quiero despedirme sin responderle a Cecilia del Carmen, que amablemente nos escribió desde Argentina y aunque su pregunta no tiene que ver directamente con el tema que hoy abordamos, sin duda servirá para responder a muchas otras chicas que me han hecho preguntas similares y para explicar este último matiz entre los celos de hombres y mujeres, ella nos dice:

“Mi pregunta es: ¿la infidelidad por Chat existe? ¿Y si te lo dicen deja de serlo? ¿Se recupera la confianza?”

Estimada Cecilia del Carmen, aunque no conozco los detalles del tema, voy a intentar contestar a tu pregunta… en Celos, amor, miedo o pacto Social, mencionaba que, lo que es infidelidad o no, es una cuestión de cada quien, hay personas cuyo disfrute sexual incluye ver a su pareja manteniendo relaciones sexuales con otras personas… y otras que consideran que mirar con “mucho afán” a una persona guapa que pasa por la calle, es un tipo de infidelidad…

Estos casos y todos los intermedios son válidos, siempre que las personas que forman parte de la relación sean conscientes y acepten, no hay estándares en este tema, los límites de lo que es un engaño o no, en tu pareja debes ponerlos tú, pero recuerda que antes de enfadarte es importante que le hagas saber a tu pareja que es lo que te molesta y porque, seguramente él te dará su visión de lo que hace y por qué, lo ideal es que entre los dos consigan llegar a un acuerdo, es en ese momento cuando se puede restablecer la confianza si sientes que la has perdido.

Dicho esto, hay matiz en esto de los celos que me parece importante comentar… durante la semana de investigación para el articulo, encontré algo muy interesante… en líneas generales los hombres y las mujeres tenemos visiones diferentes de lo que es una infidelidad, para ellos lo más importante es lo físico, ocurre una infidelidad cuando los cuerpos se tocan, se besan, etc…

Sin embargo para nosotras el problema llega a través de las emociones, no importa tanto el quién, ni el donde, sino el por qué, es por esto, que muchas veces el estar mucho con sus amigos o que tu pareja, desnude su corazón con otra persona o que se enamore de otra aunque no le haya hablado nunca, puede ser motivo a considerar como infidelidad para nosotras aunque no para ellos.

Es importante que tengas esto en cuenta, cuando le plantees tus dudas a tu pareja, es posible que solo estuviese teniendo una conversación o quizás flirteaba con ella, pensando que jamás ocurriría nada por la distancia, y que para él no signifique nada, solo una forma de diversión, pero para ti sí es importante, si quieres conservar la relación, deberás tener un poco de paciencia para explicarselo y para ver cómo se desenvuelve el tema.

Cecilia, espero haberte ayudado, ya me contarás que tal… una vez más agradezco la confianza puesta en mí y en el equipo, espero saber pronto de ti, un fuerte abrazo.

Para tod@s los demás, si también os ha gustado o ayudado este artículo, compartirlo y si no queréis perderos las próximas entregas, suscribiros… como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje.

La Maquinista

Qué hacer si eres Celosa (Primera Parte)

 Qué hacer si eres Celosa

Los celos son muy variopintos, dependen de quien los siente y a quien los dirige pero no puedo dejar de pensar en todas esas personas para las que son realmente un problema, no solo se agobian a sí mismo sino que le hacen la vida insufrible a los que le rodean por eso hoy te explico Qué hacer si eres Celosa

Hace unas semanas hice mi primer artículo sobre los celos, no es precisamente mi fuerte… entre que creía que no lo era y que pensaba es un sentimiento más propio del egoísmo que del amor… bueno… lo había aparcado pero… como recordarás, en Celos, amor, miedo o pacto Social, finalmente reconocí que sí, que todos tenemos algo de celosos, incluida yo, si quieres saber por qué… solo tienes que echarle un vistazo.

El tema de hoy, como es normal, también es aplicable a los hombres… claro está, este papel de locas posesivas lo tenemos las mujeres pero si somos objetivos, son los varones lo que cometen verdaderas atrocidades por los celos, sin embargo, lo que todos tenemos en común es que actuamos supuestamente en “nombre del amor”, y lo peor es que muchas veces, estos, son causados por la fértil imaginación del celoso.

Ya todos conocemos los celos, ya sea por haberlo vivido o por escucharlo de otros, por eso no hablamos de los problemas sino de la solución.

Una vez leí que al finalizar un tratamiento para el alcoholismo y otras adicciones, les recomiendan a las personas que no busquen pareja, que pasen un tiempo de reflexión y que aprendan a cuidarse a sí mismos antes de introducir otra persona en sus vidas, decían que aunque el amor es muy hermoso, la unión entre las personas conlleva estrés y tensión positiva pero también negativa y por eso, no es recomendado en estas circunstancias.

Pero… ¿cómo saben, cuándo están preparados? Pues muy fácil, cuando ellos lo consideren… en ese momento deben cuidar una planta y mantenerla con vida (de preferencia en buen estado) durante un año, pasado ese período, deben tener durante otro año una mascota, tras esos 2 años de coherencia, cuidados y constancia, deben dar esa planta y esa mascota a otras personas en señal de madurez física y emocional… Y ese es el momento en el que están preparados

Puede parecer una tontería pero tiene su dificultad, ¿no sé qué pensarás? creo que no solo debería ser un ejercicio para personas que están al límite, todos deberíamos pasar por ello, el amor como cualquier otro sentimiento nace sin que podamos hacer nada y puede ser moldeado, amar sanamente requiere paciencia, esfuerzo y ya que estamos… un poco de práctica no nos vendría mal, para no olvidar NUNCA que ese ser al que tanto cuidas y quieres no es tuyo, es parte de la vida y debe poder volver a ella siempre que quiera

Dicho esto y al margen de que podamos o queramos hacer este ejercicio y en pleno conocimiento de que no todos los casos de celos son iguales, si te consideras celosa/o y quieres cambiarlo, te propongo 5 pasos:

  1. Piensa: Primero que nada tienes que hacer un poco de introspección… es decir, analízate a ti y a tus celos, ¿hacia quién son? ¿Por qué ocurren? ¿es por algo real o solo es lo que creo que puede ser? ¿suponen un problema para mí o para el objeto de mis celos? ¿realmente quiero deshacerme de esta sensación?

Esto es un trabajo interno, no hace falta que se lo cuentes a nadie pero es importante que respondas con honestidad… cuando tengas respuestas sinceras, a estas preguntas y si a la última respondes que Sí, continua al próximo paso.

  1. Escucha: Descubre que opinan otras personas que te rodean, sobre tus celos, familiares, amigos y compañeros, generalmente las personas celosas no solo lo hacen con sus parejas sino con todos aquellos por los que sienta algún afecto, ellos también podrían darte su opinión sobre cómo les afecta.

Con ambas visiones del tema, la tuya y la de tus allegados, intenta sacar una conclusión como si de otra persona se tratara, con total honestidad y objetividad ¿realmente soy celosa? ¿Mis celos afectan a los demás?.

No puedes perderte los siguientes pasos, mientras tanto te dejo con esta tarea, nunca es fácil autoanalizarse y ser sinceros con nosotros mismos, si además le unimos el dilema de conocer lo que opinan los demás de uno… puede resultar muy duro, pero es posible… confío en ti y en tu buen juicio, te dejo esta semana para que puedas hacerlo…

La próxima semana los siguientes 3 pasos: Hablar, Quererse y Liberarse, además responderé a una pregunta que nos llega desde Argentina y un matiz muy importante que me faltaba sobre el tema de los celos para hombre y mujeres.

Esto aún no ha terminado, así que déjame tus comentarios, ya sabes que me encantan, si te va gustando cómo va el tema, compártelo y si no quieres perderte el próximo post, suscríbete, como siempre te estaré esperando para nuestro próximo viaje.

La Maquinista.

Imagen: pixabay

Celos… Amor, Miedo o Pacto Social

Celos

Haciendo recuento de lo publicado, me llamó la atención no haber hablado nunca sobre los celos, ese monstruo incontrolable que aparentemente todos llevamos dentro, aunque solo para algunos es realmente un problema… ¡pero qué problema! ¿Eh? Por eso hoy me pregunto que son los Celos… Amor, Miedo o Pacto Social?

Antes que nada una definición… Según la RAE: “Sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndolo en otra.”

Estoy segura que si lees el título, lo que más te llamará la atención será quizás lo del Pacto Social, pues lo planteo así porque como yo, estamos muchos que, conociendo a personas celosas y a la luz de la definición estricta de la palabra, nos consideramos No Celosos… en mi caso he sido perseguida continuamente por comentarios como… es que no has querido nunca… o es que no tienes sangre en las venas… o simplemente que “como soy mujer” sé mentir muy bien y que todo es mentira… Ja!

Lo cierto es que con el paso de los años me he rendido a la idea de que al menos se debe demostrar algo de celos, no solo para la sociedad en general, sino para las parejas que al final terminan dudando en qué será lo correcto, una persona que confié plenamente en ti, que no demuestre nada de celos, o un/una celopata… “que te quiera muchísimo” a esto le llamo, Pacto Social, no quieres que tu pareja lo pase mal y cedes,  porque al fin y al cabo son de esas cosas que hacemos nos gusten o no.

Pero no estoy sola… lo se… de hecho hace algún tiempo una amiga me contaba entre risas que había tenido una pareja que al confesarle que no era celosa, él no paraba de darle motivos, solo para demostrarle que eso no era posible… ¿Y qué se supone que debes hacer ante algo así? Le pregunté y ella me dijo “pues le dejé por idiota y pueril” XD

Afortunadamente tras la investigación para este artículo por fin he encontrado la respuesta para esta forma de pensar y de ser… espero que también ayude a todos los que están en mi situación.

Según un estudio publicado por la revista “Social Behavior and Personality” un par de psicólogos asegura que existen 2 tipos de celos:

Los Celos Reactivos: “aparecen como reacción a un comportamiento de nuestra pareja que nos parece reprobable” es decir… algo así como lo del caso de mi amiga, una cosa es no ser una celosa y otra ser tonta, permitir que tu pareja te deje en ridículo o te falte el respeto (esto puede variar dependiendo de cada persona) y tú, sin decir nada, porque si no eres una celosa… pues estos psicólogos afirman que esta clase de celos, es positiva para las relaciones ya que promueve el respeto y la comunicación… claro, siempre y cuando se hable con sinceridad y tranquilidad.

Los Celos de Sospecha: ya te imaginas por donde va esto…. “aparecen sin la necesidad de que haya una indicación real de traición, o infidelidad” sobrevienen de la fértil imaginación de tu pareja y puede que seas el desencadenante o puede que no, que solo por no hacer nada ya tu pareja encuentre un motivo.

Y estos son los celos con los que todos asociamos la palabra… los celos que al exacerbarse por el imaginario colectivo, antiguas experiencias, cultura, etc, se llenan de sentimientos negativos y degeneran en encuentros o conversaciones (más bien discusiones) realmente desagradables, en los que no hay explicación posible, en los que la razón sale por la ventana y no hay nada que hacer porque esa persona que “te quiere” utiliza todo lo que sabe de ti para rebatir cualquier argumento posible.

¿Cómo iba a querer alguien sentirse orgulloso por poseer este tipo de celos? Nuevamente yo diría que es el Pacto Social y que si está tan arraigado eso de que si no celas no quieres… es normal que muchos se sientan orgullosos de celar y por ende de amar… Pues bien, como sabes a los científicos les gusta buscar respuestas en nuestros antepasados por esto la corriente evolucionista asegura que:

“Los celos son un mecanismo biológico orientado a la preservación de la especie, pues logran que las familias permanezcan unidas y los padres se centren en la crianza de los hijos. Los celos, explican, liberan oxitocina, la célebre “hormona del amor”, cuya administración artificial podría ayudar a salvar a los matrimonios en peligro.”

Mientras que otros psicólogos aseguran que los celos no son otra cosa que baja autoestima que degenera en miedo a perder a la persona amada, supongo que teniendo en consideración la complejidad del ser humano todas las versiones pueden tener cabida.

Como digo siempre lo ideal es el equilibrio a nivel personal y la comunicación a nivel de pareja, si crees que tus celos o los de tu pareja son un problema, por ser muchos o pocos, háblalo… y si crees que lo necesitas, no tengas miedo ni vergüenza, busca ayuda profesional porque todo en esta vida tiene solución.

Para finalizar debo reconocer que a la luz de esta información sí que soy celosa después de tantos años tendré que reconocerlo jijiji y ¿tú? ¿Eres celosa? ¿Te trae problemas serlo o no serlo? ¿Cuál de las teorías crees que es la correcta? Como ya es costumbre dejo la última palabra en tus sabias manos… si te ha gustado esté artículo, ya sabes… compártelo y si no quieres perderte ni una de nuestras entradas, suscríbete, como siempre te espero en nuestro próximo viaje.

La Maquinista.

Imagen: Vía Pinterest