Viviendo con un Extraño

Viviendo con un Extraño

Si lo analizas detenidamente y sin ganas de juzgar a nadie, tiene que ser complejo ser familiar o conocido de un delincuente, entiéndase en esta palabra en toda la extensión de la palabra, es decir, incluyendo a todas esas personas que infringen la ley, ya sea por dar positivo en el alcoholímetro, por maltratar a su mujer durante años sin que te dieses cuenta o que de pronto descubras que es un terrorista, imagino que todos a su alrededor deben quedarse con la sensación de haber estado Viviendo con un Extraño.

Creo que ya hacía tiempo que no sacaba a pasear a mi vena reflexiva, pero durante un momento cotidiano, viendo las noticias, caí en cuenta de lo que debe ser, sentir que has estado Viviendo con un Extraño, ver que de pronto esa persona que tu conoces de cerca, incluso que es tu familiar, salta a la opinión pública como un monstruo.

Lo pensé al ver los más recientes hechos terroristas, pero si lo analizas, podrás ver el paralelismo con tantos otros delincuentes que dejan a todos totalmente sorprendidos al descubrirse su lado oscuro, imagina la culpa que debe invadir a esas personas cercanas y familiares al pensar que no se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo, pensar que ellos quizás pudieron hacer algo para desencadenarlo o que podrían haberlo impedido.

Por otro lado parece complejo no plantearte las posibilidades que tenemos todos de tener a algún otro monstruo a nuestros alrededor, será ese hombre tan majo un posible asesino, un estafador, un maltratador… o quizás ese chico/a tan discreto sea el creador de la próxima matanza del cole.

Está claro que vivir siempre en zozobra y desconfianza, realmente no es vida, pero a lo mejor si nos involucramos un poco más en nuestra sociedad, podamos ayudar, porque si bien es cierto todos estos delincuentes parecían personas “tan normales” y muy posiblemente lo eran, también es cierto que todos dejamos pistas de lo que somos, buscamos ayuda cuando la necesitamos y si nadie se preocupa por descubrir y ayudar a las personas de nuestro entorno, quizás todos, como sociedad, somos culpables de estos monstruos.

Por permitir que el vecino se radicalice sin escuchar otra versión de la realidad que le incluya en la sociedad, que le aprecie y que le haga sentir que ayudar a los demás es mejor que aleccionarles con actos radicales, o que nuestra “hermana” aguante el maltrato de su pareja sola, cuando debería saber que tiene a donde ir si quiere escapar, demostrarle que tiene gente a su alrededor, capaces de verla tal y cómo es, valiente, grande, maravillosa y que una persona que no es capaz de verlo, simplemente no merece estar a su lado, o que ese político que ganando 3000 € de sueldo de pronto aparezca con coche, casa, yate y demás, le ayudemos a preguntarse de dónde sale eso, qué consecuencias tiene para él y para las personas por las que se supone debía luchar, pedir explicaciones, ayudarle a que sienta vergüenza, demostrarle que lo que hace está mal. No solo mirar hacia otro lado.

Porque nos pasamos la vida preocupados solo por nosotros mismos, de surgir, pendientes de no “ofender a nadie” solo por preguntarle sobre su vida y no es que esté mal pensar en nosotros mismos, pero sin duda tenemos que preguntarnos, ¿qué es lo que estamos haciendo mal? ¿Por qué no dejan de surgir monstruos por todos lados? Y sin importar raza, credo, genero, posición política o nacionalidad.

Hay Esperanza

Quizás ser positivos sea una visión obligada, ya que tanto estrés por pensar que algo puede ocurrirte a ti o a los tuyos, no es sano para nadie, pero ver el lado bueno también es una realidad, porque siendo honestos, por cada monstruo en el mundo, existimos miles de personas buenas, capaces de hacer de este mundo un lugar mejor, encargados de cambiar de las cosas y puestos a ello.

Ponernos en lo peor tampoco es la solución, como decía el sabio, “por los problemas no hay que preocuparse, sino Ocuparse”, por esto tenemos que confiar que poco a poco “los buenos” consigamos ir depurando la sociedad, evitando que sea la ira, el miedo y la venganza, las que dominen la escena.

Ojalá que ahora cuando veas las noticias, no te apresures a juzgar y condenar a todos por igual, seguro que las personas que ahora se ven junto al “monstruo” están tan sorprendidas como tú, pensado, “he estado Viviendo con un Extraño” y aunque le haya puesto a todos mis “monstruos de ejemplo” el género masculino, tu y yo sabemos que también hay mujeres porque cómo decía, hacer una atrocidades no responde al género.

Ahora es tu turno, ¿dime qué opinas? ¿Cómo crees que actuarías si por desgracia te vieses inmerso en una de estas historias de terror? Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje por los sentidos.