Dios es Amor

Dios es Amor

Estamos en plena Semana Santa y para muchos es momento de recogimiento, en las que muchas religiones, entre ellas la católica, disfrutan del momento álgido del sentimiento religiosos, la buena noticia es que para regocijo de muchos, cada vez son más los que consideran que aunque sean unas fechas de oración y meditación, no tienen por qué estar reñido con una vida sexual plena y feliz, ya que al fin y al cabo Dios es Amor, ¿no?.

Sin ánimo de entrar en una polémica religiosa, cada uno tiene derecho a disfrutar de estas fechas como considere oportuno, ya hablaba hace algunos artículos atrás, sobre el ayuno sexual, que puede ser una muy buena opción, ya que resulta muy favorecedor para muchas parejas.

También puedes aprovechar para compartir un poco contigo mismo, redescubrirte, o compartir con la familia, pero si lo que prefieres es utilizar estos días “libres” en disfrutar de tu vida sexual a tope, pues hazlo, al fin y al cabo, el sexo también es una expresión de amor y Dios es Amor.

Si quieres algunas ideas para disfrutar de una Semana Santa llena de mucho amor, ten en cuenta los siguientes consejos:

Reflexión:

Es una propuesta incluso bíblica, pero adaptada a lo que nos atañe, puedes dedicarte un tiempo a descubrir cómo te sientes con tu vida sexual y amorosa actual, y cómo puedes hacer para mejorarla, ¿una escapada romántica? ¿Una charla concienzuda? ¿Dedicarle más tiempo de calidad a tu pareja? ¿Disfrutar con nuevas experiencias? Lo que se te ocurra, todo con tal de mejorar, y espacio para la mejora siempre hay, solo tenemos que dedicarle el tiempo que merece.

Date tiempo de enamorarte de ti mismo, puede parecer un poco egoísta pero realmente es lo primero que debemos hacer antes de pensar en los demás, solventar nuestros dilemas, los complejos personales, descubrir todo lo bueno que tenemos para ofrecer y separarlo de nuestro lado oscuro para poder dar sentimientos y acciones de calidad.

Preliminares:

Ya que para muchos, el sentimiento religioso es incompatible con la pasión, es valioso recordar que ser romántico, no  necesariamente quiere decir, llegar al ámbito sexual, a menudo un beso, unas palabras de complicidad, miradas, carisias, etc, pueden ser un buen aliciente para una pareja que se quiere y una buena estrategia para ir más allá, si eso es lo que prefieres.

Comunicación:

Es realmente muy valioso en cualquier ámbito de la vida, pero ya que estamos en momentos de reflexión, verbalizar aquello que queremos o esperamos mejorar es muy acertado, ya sea para hacer hincapié en nuestra vida sexual, la afectiva, familiar o de todo en general, este podría ser un momento oportuno.

Es difícil hablar de nuestros deseos en general y de los sexuales aún más pero es importante porque lo que “es normal” en el ámbito sexual para algunos, no siempre es lo mismo para todos, por esto es que la mayoría de las personas aplazan esta conversación ya que piensan “si no lo ha hecho o pedido aún es porque no es normal para él o ella” cuando realmente lo que suele ocurrir es que nos guardamos algunos “ases bajo la manga” que al final terminamos sintiendo que están mal pero solo necesitan un momento de reflexión en pareja para que ambos podáis disfrutar de “eso” que llevabais tiempo deseando, sin saberlo.

Disfruta del Sexo como un Medio no como un Fin:

Para muchas personas, el sexo suele ser una finalidad, es decir, “salgo de marcha esta noche para ligar y echar un polvo salvaje” para los más jóvenes o el típico “sábado sabadete, seguro es el polvete” de tantas parejas casadas pero lo que debemos comprender es que realmente la finalidad no es “ligar para el sexo” o “esperar al sábado para cumplir” sino disfrutar del sexo para que “el amor” o “la relación” perdure fuerte y unida.

Comprendemos que el sexo es una forma más de comunicación que tenemos a nuestro alcance para expresar sentimientos y emociones difíciles de trasmitir con palabras, por esto es nuestro deber (y un placer) conseguir expresar todo lo que podamos a través del sexo, ya que en muchos sentidos, la sociedad moderna intente frivolizarlo, tarde o temprano todos comprendemos que nuestra sexualidad es mucho que solo carne y jadeos.

Francisca Molero, ginecóloga, sexóloga, directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, en una entrevista para SModa de El País, afirma que

La dimensión sexual del individuo debería entenderse como un valor fundamental que nos ayuda a crecer, a sumar conocimiento, a entender más el mundo y a nosotros mismos, a reconciliarnos con el placer y el disfrute y que, en definitiva, nos hace mejores personas. Yo creo que estamos viviendo un cambio de paradigma, en el que algunos antiguos valores serán sustituidos por otros nuevos, más acordes con la realidad presente, y yo diría que la sexualidad va a cambiar y ocupar un lugar muy importante en ese nuevo modelo. Y, cambiando la forma de entender la sexualidad es posible que contribuyamos, en cierta medida, a transformar el mundoFrancisca Molero

Por su parte El psicólogo norteamericano Noam Shpancer

Sostiene en un artículo titulado Why do we have sex? (¿Por qué practicamos el sexo?), el verdadero placer de una relación sexual no proviene de la estimulación de los genitales sino de la “sincronizada cooperación entre las personas”Noam Shpancer

Hay mucho que podemos hacer para disfrutar en el pecado o fuera de él, demostrándonos que al fin y al cabo si Dios es Amor, y nosotros como mejor nos lo pasamos es dando y recibiendo amor, no podemos más que entregarnos a uno de los sentimientos más puros y bonitos de la humanidad, ¿no crees? Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro viaje por los sentidos.

BDSM, Te va a gustar y lo Sabes

BDSM, Te va a gustar y lo Sabes

No voy a mentirte, hasta hace muy poco formaba parte de esa gran masa que considera “complicado” -por decir algo-  el tema del BDSM, esas líneas tan delgadas que dividen el dolor del placer, la sumisión de la humillación y el juego del abuso, no son para menos, mínimamente requieren algo de lectura y reflexión, aunque finalmente estoy convencida, que Te va a gustar el BDSM y lo Sabes.

Comencemos por el principio, según la Wikipedia BDSM “es un término creado para abarcar un grupo de prácticas y fantasías eróticas. Se trata de una sigla formada con las iniciales de las siguientes palabras: Bondage, Disciplina; y Sadismo Masoquismo. Abarca, por tanto, a una serie de prácticas y aficiones sexuales relacionadas entre sí y vinculadas a lo que se denomina sexualidades no convencionales o alternativas”

Sin embargo, como en cualquier acción humana, no solo es importante, el qué, sino el cómo, cuándo y con quién, así que la investigación de esta semana me ha devuelto tranquilidad y esperanza en la humanidad, ja… bueno… quizás es un poco exagerado, pero ahora verás a que me refiero.

Como ya he mencionado en otros artículos, aprender es importante, en todos los campos, también en el sexual, no se trata solo de auto-conocerte bien a ti y a tu pareja, sino tener el ímpetu de querer mantenerte en continuo cambio, evolucionar y para ello nada como leer, estudiar…

Existen muchas formas de hacer las cosas, últimamente hemos visto que hay quien se cree que golpear, apalear y vejar es “guay” si le llamamos Bondage, pero el BDSM nos tiene nada que ver con esto y particularmente no le voy a echar la culpa a la obra 50 Sombras de Grey, sino a sádicos y maltratadores, que al parecer han conseguido una excusa en ello.

Pero las cosas no siempre son tan malas como las pintan, en mi humilde opinión, del buen BDSM podemos aprender:

Aprendizaje: antes de iniciarte en cualquiera de las prácticas del BDSM debes estudiar, recuerda, que plantearte infligir o recibir dolor, no debe tomarse a la ligera, los buenos practicantes reconocen estar estudiando constantemente para conseguir perfeccionar sus técnicas.

Autocontrol: contrario a lo que se pueda pensar el BDSM aboga por autocontrol total, por conocer y ejecutar con responsabilidad una escena planificada y consensuada, no es solo dejarse llevar, como dominante se debe corresponder responsablemente a la confianza que pone el sumiso en sus manos.

La cuestión no es solo infligir o recibir dolor, el BDSM versa de control, poder, placer y confianza, no debe tomarse a la ligera.

Acuerdos: a menudo las relaciones se rompen por las suposiciones, “solo quiero una relación normal” y por tanto, el otro debe saber lo que me molesta y lo que no, porque es “normal”, pero si consensuáramos los límites del dolor – emocional en el caso de una relación común – nos ahorraríamos muchos malentendidos.

En el BDSM, no debe ocurrir nada, que antes no haya sido aceptado, bajo la luz de corresponsabilidad, el consenso, la cordura y la seguridad.

Confianza: no puedes iniciar una relación BDSM con alguien a quien no conoces, de quien no puedas fiarte, ya tengas el rol de dómina o de sumisa, debes conocer con certeza cuáles son las razones que le han traído a ti y si está completamente seguro de estar haciendo lo que quiere, sin ningún tipo de coacción, ni física, ni emocional.

¿Puedes dar fé, que esto ocurre en tu relación “normal”? si reflexionas un poco es muy buena pregunta…

Salud mental: “Los lazos” que se unen durante una relación de BDSM con frecuencia afianzan la relación, incrementan la confianza, la complicidad y la comunicación entre los participantes, además el intercambio en los roles –cosa que ocurre con frecuencia en muchas relación BDSM- ofrece una perspectiva más amplia y empática de la relación.

Menos Frustración: los practicantes de estas técnicas afirman que nada puede hacerse a la fuerza, cada “escena” debe ser consensuada y “…la mejor manera de llegar al “sí” es asegurarse de que “no” es una respuesta igualmente aceptable” practicar este concepto, favorece la capacidad de aceptar aquello que no puedes tener o que no puedes cambiar.

He leído muchas artículos interesantes, algunos te los dejo al final por si quieres echar un vistazo y sacar tus propias conclusiones, la mía es la siguiente: las “Relaciones BDSM se pueden categorizar como saludables o abusivas a través de la ética de la justicia, basada en los principios de consentimiento, la confianza, el respeto, la seguridad y la cordura”.

La decisión final siempre será tuya, si crees que tu o tu pareja no podréis llevarlo a cabo de forma segura –física y psicológicamente– o simplemente este tema no te va, no te preocupes, nadie puede obligarte, pero si te ha picado la curiosidad, recuerda que tenemos a tu disposición, la Colección Oficial de Juguetes Eróticos de 50 Sombras de Grey, que la obra será mejor o peor, pero esta colección no tiene desperdicio, por lo útil, bonita y variadita… :-D

Finalmente puedo decir, que como siempre han trascendido a la opinión pública, participantes del BDSM, que no corresponden con lo habitual, que lo han hecho mal, que no han seguido las normas y no deberíamos crearnos una imagen de esta comunidad, vista desde esta perspectiva, ¿no crees?, al menos de estos tips podemos aprender, por eso decía que el BDSM te va a gustar y lo sabes… ya me contarás qué tal…

Ya te seguiré contando cositas al respecto, pero fin… ¿Qué me dices? ¿Dómina o Sumisa? ¿Te atreves con estos juegos de rol? ¿Adaptarías tu propia versión de BDSM? Como siempre espero tus comentarios y a ti en nuestro próximo viaje.

La Maquinista

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